La Biblia Negra

La Biblia NegraVuelvo a la morada de mi tranquilidad con la esperanza de recuperar las fuerzas que han quedado esparcidas por agotadores días de actividad laboral. Difíciles física e intelectualmente han sido estos ya que he tenido que esforzarme para reparar desperfectos de mi morada material, esa que es habitáculo del cuerpo no así del alma. Poseo cierta capacidad como las presentes en los seres conocidos como “manitas” y aprovechándome de ello acometo actividades que por desgracia me alejan de este querido espacio.

No obstante en las noches, por cierto muy agotado, continúo con mi irreductible costumbre de leer y concluyo libros como el que titula esta entrada. La Biblia Negra de José Calvo Poyato es una novela de segunda categoría, en ocasiones llega a ser hasta infantil no por su contenido sino por la forma en que está compuesta. Plasmada con todos los ingredientes de la novela fácil es muy ligera su lectura y se pasan sus páginas con una rapidez increíble, parecería estar leyendo un folletín de aventuras comprado en el kiosco de la esquina.

Imaginen hasta que punto llega este tipo de lecturas que la edición de la misma está enmarcado en una serie conocida como la Historia Oculta, titulo rimbombante que agrupa a una serie de ejemplares, los cuales he podido hojear en la librería, de similar estructura dramática. Bueno y como todo en esta vida tiene un destinatario, las novelas fáciles también caen en este precepto y a su vez tienen multitud de lectores. Me considero un lector experimentado que gusta disfrutar de obras de alta calidad intelectual y aunque peco de presuntuoso es la pura realidad. Sin embargo, en ocasiones caen en mis manos este tipo de novelas y como vivo en esta olvidada isla, en donde el acceso a la literatura de calidad en muchas ocasiones, para no decir en todas, se encarece bastante, tengo que conformarme con leer todo lo que se pone al alcance de mis ojos. En fin el fatalismo geográfico es el causante de que pasara varios días enfrascado en la lectura de un ejemplar que bajo otras circunstancias hubiera permanecido llenándose de polvo en cualquier librería de segunda mano.

Hay algunas personas que son de la opinión que para ser un lector avispado hay que leer de todo, tengo mis dudas al respecto, la vida es efímera como para perder el tiempo leyendo libros de baja calidad. Recordemos cuantos buenos autores hay regados por este mundo, vivos y muertos, y comprenderemos que ni viviendo mil años podríamos disfrutar de todo lo que han escrito. ¡No hay tiempo para la mediocridad!

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