Inconcluso VI

El vacío es igual al silencio, un espacio de nada con infinitas líneas por llenar en espera de ser nutridas por aquellas imágenes interiores, alimentadas de sueños a menudo irrealizables pero que forman los pilares sobre los que sustentan las mayores ilusiones humanas, un miedo indescriptible a quedar estático, desierto, insustancial como las almas de los escépticos que no creen en la materialización más allá de nuestra disipación, todo es mejor a imaginar verbos insípidos que describen la necedad de ideas en un desesperado intento por permanecer existente en un mundo que suponemos real pero que forma parte de la imaginación morbosa de algún desconocido… me eternizo por propia voluntad, no quiero llevar el pesado bulto de la inactividad cuando me personifique a orillas de Estigia y aguarde a Caronte, bajo mi lengua estará el óbolo que pague mi transporte al Hades y en las manos sostendré las letras que definieron mi existencia, solo espero que estén llenas de esencia vital para morar en la eternidad y no diluirme en las tinieblas del olvido…

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