Hoy desaparezco las fechas de esta bitácora, ya no será más la guía del capitán ni la raya en la humedad pared del cautivo, quiero romper mis esquemas, otorgar anarquismo literario donde existía orden estricto, emancipar las palabras para que sean libres de la servidumbre que les he impuesto, los títulos estarán cuando ellas decidan no vivir huérfanas. Esta era la idea original de este espacio y no recuerdo el momento en que decidí a poner las cosas de forma tan “tradicional”, soñaba con colocar las ideas como aparecieran, sin orden, en pleno caos pero cargadas de sentimientos tal y como nacían. Hoy me desperté rebelde, dispuesto a cambiar el rumbo de los sueños

Dejo los archivos y las etiquetas para que sirvan de faro en la oscura noche del navegante

1 comentario:

Sirena Varada dijo...

Bienvenido a la navegación sin timón y a la deriva… Lo importante es soñar y realizar sueños, si se realizan es porque se está despierto.
Soy de las que creen que nuestros mejores días son, sin duda, los de despertar rebelde.