Próximo descanso

Pensaba dejar esta entrada para mañana pero como el destino es impredecible y quizás se desvanezca la oportunidad de acercarme por estos lares he decidido adelantarme y publicar hoy lo que planeaba para mañana. El desespero es una característica que no he podido arrancarme por mucho que me esfuerce.

El lunes salgo de vacaciones, una semana alejado del ajetreo diario es algo tan necesario como respirar, nuestros cuerpos al igual que las maquinas necesitan del descanso periódico sino terminan por romperse.

Estaré en un hotel al este de la ciudad (de las columnas), como fue bautizada por ese grande de la literatura cubana Alejo Carpentier, donde las olas rozan las habitaciones impregnándolas del olor a sal proveniente de la mar oceana. No sé cómo será en realidad, pero tampoco me importa, el simple hecho de huir de la monotonía diaria es suficiente para que este radiante de felicidad, tener horas para relajarme, dormir, soñar, leer y por supuesto escribir. Grandes expectativas que espero se cumplan, aunque también estoy un poco escéptico, he visto desmoronarse como castillos de arena muchas ilusiones en esta tierra soleada un poco olvidada por Dios.

La tranquilidad impulsa la creación, eso lo he comprobado en carne propia, así que si no puedo relajarme, ni dormir, ni soñar, ni leer y tampoco escribir al menos me llenaré de energías y absorberé todo a mí alrededor. Cuantas historias no se ocultan en un hotel, tan variadas que un mozo con talento podría en un día recopilar tantas que llenaría su fardo para toda una vida de producción

En fin ya veré como sale todo, experiencias similares han hecho que atesore varios cuadernos repletos de las más variadas crónicas que puedan imaginarse, a lo mejor algún día decido desempolvarlas. Por el momento tendré la osadía o quizás el absurdo de pasar todo lo que surja de mi cansada mente a este lugar. Mientras tanto en paz descanse (durante una semana).

1 comentario:

Sirena Varada dijo...

Ante tan felicies expectativas, que por sí solas ya son capaces de llenarte de alegría, solo cabe esperar que se hagan realidad y que cargues tus pilas de esperanza, tranquilidad e ideas creadoras.

Pocas cosas como escribir, dormir, leer y sobre todo soñar.
Un beso