Capítulo negro de la iglesia católica

La iglesia, una entidad surgida sobre la necesidad de apoyo y fe inherente a los seres humanos es también un lugar para descansar el alma y el cuerpo, bajo sus bóvedas hemos hallado la seguridad que sus imponentes arquitecturas y venerables imágenes brindan, aunque han existido algunas excepciones…

Durante la Segunda Guerra Mundial, la iglesia católica alemana bajo el régimen nazista empleó unas 6 000 almas para trabajar como esclavos en sus instituciones. Hombres, mujeres y niños procedentes fundamentalmente de Polonia y la Unión Soviética prestaron servicio en hospitales, asilos, hospicios y orfanatos, así como en abadías y parroquias, donde cultivaron tierras, cuidaron animales o trabajaron sus bosques.

Aunque esta cifra es ínfima comparada con las alrededores de 13 millones de personas que sufrieron igual suerte durante la contienda bélica, este hecho no deja de ser una mancha oscura en la historia de esta beatífica institución que debe velar por el bienestar de sus hijos sobre todas las cosas. Si falla el apoyo espiritual estamos condenados.

Estos datos ven la luz en forma de un ensayo de unas 700 páginas presentado por el obispo de Maguncia titulado "Trabajos forzosos y la Iglesia Católica 1939-1945" en donde se pone al descubierto este fenómeno y se expresa el arrepentimiento de la institución que ha realizado una búsqueda mundial de las personas afectadas por ellos. Hasta el momento se han localizado 587 en el extranjero para recompensarlas con 1,5 millones de euros.

Se debe reconocer que este proceder no fue uniforme en todo el territorio alemán, ni siquiera una regla, toda vez que la iglesia se veía acosada y perseguida por el nazismo, hasta el punto que Heinrich Himmler, el jefe de las temidas SS hitlerianas, ordenó entre 1940 y 1942 confiscar sin indemnización alguna más de 300 conventos e instituciones religiosas.

Pero ni todo el oro del mundo paga la decepción, el desencanto que deben haber sentido esos seres, verse abandonados o peor explotados por aquellos en quienes depositaban la custodia de su cuerpo y alma es horrible. La duda y el miedo llenarían sus noches para convertir en pesadillas todos sus sueños y esperanzas.

2 comentarios:

Lyhwaku dijo...

Ciao Irmano!

Io non habblo ne escrevo Espagnol, ma entendo che habla e escreve.Vado scrivere in Italiano: Tu lo sai che la Chiesa è composta di uomini di carne e ossa, per dire che nessuno uomo è perfetto. Parlando della Chiesa Cattolica, possiamo dire che è Santa e Pecatrice, tiene capitoli neri e bianche, cerchiamo di non soltanto sottolineare i capitoli neri...

ARRIVEDERCI!

Dante dijo...

Amigo
Si lees un poco este blog notarás que siento una gran admiración por la iglesia, incluso tengo un apartado dedicado a religión. Cada entrada que dedico al tema intento realzar la figura de Dios sobre todas las cosas, si en algunas ocasiones expongo aspectos negativos referentes a alguna institución religiosa, como en este caso, siempre ha sido por respeto a la verdad. No intento tapar el sol con un dedo, soy fiel a la realidad por muy dura que esta sea. No critico por placer sino en busca de una mejoría y de una mejor comprensión de la historia del hombre. Estoy de acuerdo contigo que la iglesia ha realizado muchísimas cosas buenas y siempre ha ayudado a las personas en su desgracia. Que mejor ejemplo que esto que su comportamiento cuando las dictaduras en Latinoamérica, a cuantas seres salvaron de una muerte atroz. Algún día escribiré sobre el tema. Así que por favor, no malinterprete mis comentarios, jamás serán con malas intenciones, solo intento exponer hechos históricos con juicio crítico.
Saludos