Mi lugar

Hace un tiempo lamentaba la suerte de verme alejado de este rincón en donde me siento tan bien. Recordando a Don Juan, ese misterioso personaje del también enigmático escritor-antropólogo Carlos Castaneda, por fin he hallado mi lugar, ese donde convergen energías propicias a mi existencia.

A diferencia de lo expresado por el brujo mi paraje no es propiamente físico, al menos no en la forma tradicional, sino virtual o digamos mejor espiritual. Puedo llenar de letras el blog en cualquier sitio donde tenga privacidad, el vínculo es interno, una puerta que encuentra el alma para expresarse.

Como en la pasada ocasión el motivo de la distancia ha sido la necesidad de dinero, ese objeto nefasto que por su causa sufro cada segundo de separación literaria. Un trabajo de última hora, bien recompensado, me secuestra días sin darme un segundo de descanso ni siquiera para posar la cansada vista sobre un libro. Es triste pero necesario.

Añoro el momento, si es que alguna vez llega, en que pueda vivir de escribir. Eso sería el colmo de la felicidad para un espíritu atormentado como el mío. Todos poseemos sueños, la mayoría irrealizables pero apelo a la bondad de Dios para apartar las oscuras piedras del camino que me ha tocado recorrer.

De cierta manera en estos días ha influido en ello. Sorprendido por una baja considerable en las visitas al blog, echaba la culpa de ello (aunque no deja de influir claro está) a la ausencia de actualización, sin embargo comentándolo con un amigo que en análoga situación se encuentra el suyo, proyectó luz sobre el fenómeno y trajo tranquilidad a mi alma. Esta semana que termina es Semana Santa, muchas personas abandonan sus ocupaciones habituales, entre las que se hayan navegar por la red, y se van a descansar a cualquier rincón.

Aunque me quedan unos días de inevitable trabajo, haré lo posible por estar cerca, no puedo seguir soportando la sensación de ahogo que invade mi pecho y cuya única cura es volver cada día a este, mi lugar.

1 comentario:

SirenaVarada dijo...

Más importante que las visitas al blog es que hallas encontrado "por fin" tu lugar, el lugar en el que convergen todas tus energías.

Yo te leeré con toda mi atención porque me gusta lo que escribes y cómo lo escribes.
Que no decaiga tu ánimo.