La noche

Temo a la noche. En esas oscuras horas un malestar invade mi interior, poblando mi ser de incertidumbres, angustias y miedos. Recelo de la muerte, tan presente desde que nos iniciamos en este universo, es una de mis constantes pesadillas. Apenas duermo, casi no existo. Sin embargo, cuando el venerado sol oculta su luz tras el horizonte, mi alma grita y arde en deseos de expresarse, quizás el silencio, la soledad guarnecida tras el velo de las tinieblas, hace remover mi espíritu para sacar todas las ansias de comunicación reprimidas durante el día.

Extraña sensación. Vivir temiendo a los demonios desligados de sus ataduras infernales que pueblan nuestras vidas con sus horribles juegos llenos de macabras intenciones y estar creando, pululando de ganas por plasmar aunque sea un pedazo de toda esa amalgama de sentimientos que pujan por salir.

Vivir la noche de esa manera es un reto, es un no existir agazapado tras el manto de la literatura que se levanta cada mañana cuando la oscura magia termina.

1 comentario:

João dijo...

Parabéns pelo blog!

Passo outra hora com mais tempo para participar.

Até a próxima!